
Asimismo, la propietaria señaló que desconoce el valor de las joyas robadas, dado que se trata de ofrendas a la Virgen y que, por ello, se limitan a colocarlas en las cadenas o imperdibles que adornan sus ropajes. No obstante, la Policía Nacional estima que, en base a las fotografías de referencia de la figura, los elementos robados deben de sumar unos cien gramos de oro. Teniendo en cuenta el precio de este elemento –unos 30 euros por gramo–, el valor de lo sustraído podría ser de unos 3.000 euros. Del mismo modo, los agentes apuntaron que, si se trata de un robo por parte de un particular y no una banda, el botín podría recuperarse.








