
Antes de salir de casa, si es necesario coger el coche, hay que planificar bien el recorrido para no verse envuelto en un bucle circulatorio en la zona que abarca calle de la Iglesia, Callao, Pardo Bajo, San Amaro, Carmen, Magdalena o Rubalcava. Las obras del Callao afectan ya desde la pasada semana a la circulación rodada tanto en la propia zona de obras como en la de las calles que llevan a esta, restando, además, plazas de aparcamiento en superficie tanto en la calle de la Iglesia como en el Callao, en horizontal y batería. Desde ayer, además, la subida desde Magdalena –un tramo peatonal estaba operativo para vehículos en los últimos días– a la calle Lugo y toda la circulación por ella está ya cortada con motivo del inicio de la retirada de adoquines del vial, que despedirá este tradicional firme para sustituirlo por aglomerado como en el Callao. Desaparecen así también más de una veintena de plazas de estacionamiento en esta calle. San Amaro tampoco tiene ya salida hacia la plaza de España, por lo el último tramo hacia el Callao está también cortado.








