
Más de medio millar de personas, entre delegados sindicales y trabajadores de Navantia y las industrias auxiliares, participaron ayer en una gran marcha celebrada en la ciudad naval como parte de la huelga provincial del metal convocada por CCOO, CIG y UGT y que ayer cumplía su cuarta jornada. La protesta, que complementaba los piquetes informativos levantados en los principales polígonos industriales del área, tenía como objetivo presionar a la patronal para que se desbloqueen las negociaciones del nuevo convenio colectivo del sector siderometalúrgico –al que se acogen en Ferrol buena parte de las industrias auxiliares–.
Así, la marcha partió de la puerta de Navantia a las doce del mediodía, recorriendo las avenidas de Mac Mahón y Esteiro y las calles Irmandiños y Real para terminar frente a la sede de la Confederación de Empresarios de Ferrolterra, Eume y Ortegal (Cofer), donde se realizó una concentración. Durante la misma, el secretario comarcal de la federación de Industria de la CIG, Vicente Vidal, agradeció a los trabajadores su participación, instándoles a mantener la presión en los piquetes y adelantando que, tras la acción de protesta, se celebraría una nueva asamblea de delegados para perfilar un nuevo calendario de movilizaciones “máis contundentes”. Del mismo modo, Vidal censuró la propuesta de la patronal respecto al nuevo convenio, asegurando que suponía una pérdida de derechos y poder adquisitivo.






















