
Para algunos, el jinete enmascarado era un completo desconocido antes de que irrumpiese en las calles de A Magdalena el pasado mes de abril. Otros, que ya conocían sus andanzas por A Coruña, supieron enseguida de quién se trataba. Sin embargo, muy pocos conocen la identidad del que convierte en virales todos sus paseos a caballo.
Antonio Orons, de 58 años, es el hombre debajo de la máscara y la capa; pero con ellas, pasa a llamarse Zeus, su alias dentro de “Los jinetes enmascarados de Estrella”, una de las cuatro “instituciones” que conforman “El caballero y la dama de los 30 misterios”, la organización matriz de estos excéntricos personajes que nació en 1997 y agrupa, según él, a unas 50.000 personas en todo el mundo.
Indagar sobre su misión, su estructura o su financiación es complicado. Al relato de Orons le salen ramificaciones a cada minuto y, cuando una se da cuenta, está metida de su mano en otra historia completamente diferente a la que había preguntado. Esta maraña es, quizás, muestra de que el jinete no tiene problema en ponerse ante los focos, pero esquiva con maestría lo que no le interesa contar, como sus primeras lecciones de hípica, que afirma haber recibido hace solo ocho años en Casas Novas, aunque no coincidan las fechas si tenemos en cuenta que el colectivo cabalga desde hace más de un cuarto de siglo según su propio relato.
En un marco entre mitológico y religioso, recibiendo puntos por sus "hazañas" que les hace subir o bajar en la estructura, afirma que se dedican a hacer “manifestaciones” y protestas ante “grandes estafas”, dirigidos por Thalía y Sofi, porque lo suyo es un matriarcado. Sostiene que entre ellos “hay gente de mucho dinero” y también con poder, como políticos o juristas, hablando con total naturalidad de apuestas millonarias o de un sistema de emparejamiento —”sin menores, eh”— en el que se sirven de la aplicación Tinder para conocer mujeres y organizar quedadas en las que sus máscaras cobran un protagonismo diferente.
A la ciudad naval llegó siguiendo la estela de la Feira do Cabalo en Moeche y la del As Pontes Ecuestre, en su coche —con matrícula tapada— y con sus caballos —King e Hispano— en un remolque. Sostiene que acumula multas, pero no le preocupan porque el dinero no deja de entrar.

Así, mientras un equino luminoso llamaba la atención de la Policía ferrolana, a modo de señuelo, otros hacían el trabajo “sucio” por 15.000 euros. Suena a película y puede que lo sea, pero, desde luego, el hijo del que fuera uno de los grandes empresarios de Galicia, fundador de Autos Orons, parece verlo todo con mucha claridad.
Dos apariciones en Ferrol y el avance de que habrá más
Fue el 23 de abril cuando el jinete se paseó por primera vez por la ciudad naval, pero hubo una segunda el pasado 9 de junio. En ambas incursiones fue sorprendido por la Policía Local y, sobre todo, grabado y fotografiado, llegando a montar a varias chicas a lomos de uno de sus preciosos caballos blancos. Con todo, avanza Orons, volverá por Ferrol en breve, aunque evita dar fechas: ¿será por Equiocio?























