
Sobre todo es a nivel clasificatorio donde se nota la derrota encajada por el Racing ante el Amorebieta. El equipo ferrolano terminará la trigésimo cuarta jornada del campeonato en la décima posición de una tabla en la que los once primeros están separados por ese mismo número de puntos. Mientras, los demás participantes, agrupados en doce puntos, luchan por la permanencia en la categoría –en esta última fecha, dos de los equipos que estaban en la zona de descenso ganaron sus compromisos–.
A nivel de puntuación, sin embargo, el cuadro verde se mantiene en una buena situación. Los 51 que ya ha sumado y que virtualmente le dan la permanencia –tiene 17 puntos de ventaja sobre la zona de descenso con 24 por ponerse en juego– le permiten soñar con objetivos mayores. Los seis puntos que lo separan de la segunda de las plazas de ascenso directo pero, sobre todo, los dos que tiene de desventaja con respecto a las plazas que dan acceso al playoff de ascenso a Primera aumentan sus opciones de cara al final.
Panorama
A falta de ocho jornadas para el final de la liga regular –de ellos, cuatro serán en el estadio de A Malata, mientras que el resto los jugará a domicilio–, el cuadro verde espera sumar el mayor número de puntos para meterse entre los seis primeros. Será la manera de poner la guinda a un curso en el que ya certificó su principal objetivo, la permanencia, cuando aún quedan nueve jornadas para el final y en la que está demostrando que es capaz de competir contra cualquier rival que tenga delante.
La próxima jornada enfrentará al Racing con el Huesca, un rival que en el primer tramo del campeonato empezó en la zona de descenso pero que ahora, tras la llegada de Antonio Hidalgo, está cómodamente situado –tiene ocho puntos de renta—. Será otro duro examen para la escuadra de la ciudad naval.










