
Poco o nada tienen que ver respecto a la pasada campaña un Racing y un Mirandés que el domingo volverán a cruzar sus caminos en Segunda División. Primero, por la profunda remodelación en sus vestuarios y, segundo, por sus caminos en estas primeras jornadas de la competición de la Liga Hypermotion en comparación con hace doce largos meses.
El cambio en las filas de la casa verde es bien conocido por su afición, con quince caras nuevas de cara a seguir haciendo soñar a, no sólo una ciudad, sino a toda una comarca y más allá. La llegada de Bebé y Rober Correa hacen que entre de nuevo aire en un vestuario racinguista asfixiado por las bajas. Una situación que hará que, de nuevo, Parralo tenga que componer otra imagen con el puzzle con el que ahora cuenta para el encuentro ante los jabatos. Ese que, por fin, le dé a los ferrolanos una primera victoria que parecía más cerca en la jornada de debut que tras la tercera.
Echando la vista atrás, aproximadamente 52 semanas, la formación de Parralo seguía poniendo los cimientos de lo que sería una primera vuelta para recordar –subcampeón de invierno en puestos de ascenso a Primera División–, ocupando después de sus primeros tres enfrentamientos ligueros precisamente ese segundo lugar en el que acabaría la primera mitad del campeonato liguero, con siete puntos. Ahora, los de Parralo, superando un inicio de concurso mucho más complicado, quien lo iba a decir, son segundos... por la cola –empatados a un punto con su predecesor Tenerife y el farolillo rojo, el Córdoba–.
Mejor inicio
Su rival de este domingo será asimismo un tanto irreconocible para Parralo y la vieja guardia verde. Un Mirandés con 21 jugadores, una docena de ellos “prestados”. También el grupo jabato tuvo que sufrir el cierre del mercado estival con la competición ya en marcha, lo que asimismo complicó mucho una pretemporada en la que, incluso, tuvo que suspender el partido previsto ante el Mallorca debido a la falta de efectivos para su disputa.
Unas circunstancias que resultan familiares en A Malata, si bien en el caso de los burgaleses la moneda les está saliendo más de cara y canto que a los ferrolanos, ya con una victoria –ante el Córdoba– y dos igualadas –Málaga y Zaragoza–. De hecho, el Mirandés llega a A Malata como noveno, mientras que hace un año era duodécimo con dos puntos menos.










