
Casi como si nunca se hubiesen ido, el campo de A Gándara recibió de nuevo a un conjunto verde que, si bien con –muchas– nuevas caras en sus filas, emanaba en esta primera sesión de trabajo de pretemporada la misma ilusión que no hace muchas semanas, cuando los de Cristóbal Parralo optaban a meterse en el playoff de ascenso.
Pocas horas antes, Álvaro Sanz señalaba su gusto por entrenar con lluvia y en su primeras horas de trabajo con la indumentaria racinguista se cumplieron los deseos del de Caspe. Fueron en total dieciséis los jugadores que pusieron la primera piedra en este proyecto racinguista, con la presencia de los veteranos –encabezando Álex López este grupo– y de los nuevos –con David Castro y Chiki trabajando al margen del grupo por sus respectivas molestias–, a los que se unió el juvenil pontés David Carballo, de nuevo empapándose de la mayor experiencia de sus compañeros.

La formación racinguista tuvo esta primera toma de contacto por la mañana, si bien por la tarde, en este mismo escenario, los miembros conocidos de la actual plantilla verde volvieron a reencontrarse. Unas jornadas dobles que se volverán a repetir esta semana, a excepción del domingo, fecha en la que los futbolistas verdes podrán disfrutar de su, a ser posible, seco día de descanso.











