
Con más de 3.000 minutos en sus guantes, el meta Ander Cantero no pudo convertirse, a su pesar, de nuevo en uno de los salvadores de los suyos en el duelo ante el Amorebieta. El de Pamplona no pudo parar el que hubiese sido su segundo penalti esta campaña –lanzado por Unzueta–, al igual que hizo ante el Alcorcón, y que llegó poco antes de que su compañero Jon García firmase el 3-1 en Lezama.
“Fue una pena que no les pudiésemos brindar sobre todo una buena actuación”, señala Cantero en relación a las más de 200 personas que el viernes se dieron cita en el campo vasco y que “personalmente conozco bien el camino, sé lo que cuesta, sé que es un esfuerzo ir hasta allá”. Y hasta allá fueron y de allá volvieron. Para disfrutar de unas jornadas de descanso que “nos tienen que servir para quitarnos las malas sensaciones y a partir de ahí empezar esta semana a tope y pensando en el domingo, que es un partido muy importante”.
El portero local confiesa que en el duelo ante Lezama “la sensación era de que no estábamos cómodos, no encontrábamos fluidez, no había profundidad en tres cuartos de campo”, analiza, “y si el contrario está cómodo, ve que no le creas problemas y que ellos aprovechan sus armas, como era la transición... Empezamos muy mal y es algo que ya hemos visto en los últimos partidos fuera de casa, que no puedes conceder tanto, en el momento en el que te pones por detrás es muy difícil”
Cada partido, el más importante del año
Para Cantero, una de las claves de estos traspiés de los suyos es quizá que ”nos está costando defender cuando tú eres el dominante. Cuando te enfrentas a un rival que te deja más la iniciativa, no estamos sabiendo aprovecharlo, nos cuesta”, señala, “así como contra equipos contra los que juegas de tú a tú, aprovechas que ellos también se despliegan un poco, y con tu calidad y buen juego ofensivo, eso nos permite defender mejor”.
El de Lezama fue el quinto duelo sin conocer la victoria de los de Parralo a domicilio, que quieren seguir soñando en esta recta final de la competición “con ocho partidos super importantes, super bonitos y queremos estar peleando hasta el final". El primero de esa lista será ante un Huesca que llega a A Malata en estado de gracia, con once partidos sin perder y “ahí es donde se tiene que demostrar que este equipo quiere mejorar, dar nuestra mejor versión y dar un paso más”, ante un conjunto oscense muy similar al Amorebieta, por lo que podría verse como una revancha del duelo del pasado viernes.
El hecho de haber alcanzado la cifra que virtualmente da la salvación, puede dar pie a pensamientos de cierta relajación, de falta de tensión competitiva, que el propio Cantero se encarga de despejar. “Hay que corregir cosas que nos sucedieron en Amorebieta o en Burgos, pero no veo al equipo que salga y esté de paseo”, señala, “todos somos conscientes de la buena situación en la que que estamos y de las cosas que podemos llegar a hacer. Ninguno va a dejar pasar esta oportunidad y no siento que sea una falta de actitud”.
Y es que para Cantero, tanto él como sus compañeros tienen muy claro que no quieren dejarse ir “y la situación es espectacular, increíble, para nada pensaba estar en ella cuando llegué”, confiesa el portero, “nos la hemos ganado y ahora es un momento de ilusionarnos, de trabajar más si cabe, porque son ocho semanas que pasan volando. En las últimas jornadas el que mejor esté, el que menos pierda, va a estar ahí arriba”. Para el meta navarro “hay que vivir cada semana como si fuese el partido más importante del año, desde la tranquilidad de que tienes el objetivo cubierto y que está en nuestra mano intentar hacer algo que es muy bonito y que tenemos opciones”.









