
El Océano Surf Museo de Valdoviño acogió ayer a última hora de la tarde la presentación del “Manifesto para a Protección das Ondas en sete idiomas”, una declaración universal sobre el valor y la necesidad de conservar las rompientes de surf como patrimonio natural, deportivo, socioeconómico y cultural.
El acto –abierto a la ciudadanía en general– estuvo moderado por el fundador del museo, Vicente Irisarri, y en él tomaron la palabra, además, Juanjo González, de Surf&Nature Alliance; Jesús Bustos, de la editorial Libros del Océano; Ángel Mato, presidente de la Mancomunide de Concellos da Comarca de Ferrol; Alberto González, alcalde de Valdoviño, y varios surfistas gallegos afectados por obras marítimas.
Problemas compartidos
El texto pone de manifiesto las “dificultades compartidas” que presenta el océano global, cuyas costas cuentan hoy en día con problemas como la contaminación de las aguas, la urbanización, la degradación y los impactos sobre la costa, así como la amenaza de destrucción de las rompientes.
“Como surfistas, viaxeiros, académicos, científicos, pais e amantes do mar, un dos nosos deberes é preservar aquilo que nos deu a parte máis bonita da nosa alma. Se somos o que protexemos, protexamos as ondas”, reza el manifiesto presentado ayer en
Valdoviño.
Durante el acto se hizo hincapié en que, en muchas ocasiones, las actuaciones sobre el litoral llevan aparejados graves impactos sobre las rompientes surfeables, con frecuencia, "sin beneficio para ninguén".
Desde Surf&Nature Alliance –organización internacional sin ánimo de lucro dedicada a la conservación del medio marino– remarcan que toda obra en el medio litoral debería llevar ligado un riguroso estudio de impacto ambiental en el que se sopesase, entre otros, el factor de rompiente surfeable. Afirman que, siguiendo el ejemplo de otros países como Australia o EEUU, una vía para materializar esta propuesta sería el reconocimiento de la figura de Reserva de Surf, estableciendo escalas espaciales, desde la internacional a la regional.








