El modelo de ciudad impulsado por el gobierno local desde hace ocho años ha llegado no solo para quedarse, sino para avanzar todavía más. La propuesta de apartar los coches del centro para dar más espacio a los peatones, así como promover el uso de la bicicleta con las ciclovías ofrece una nueva imagen de Vilagarcía que no pasa desapercibida a quien la visita. Ni los caminos escolares seguros, que recibieron un premio de la Red de Ciudades Saludables de entre las 507 propuestas que se presentaron en toda España. Este reconocimiento fortalece una idea que poco a poco va asentándose entre los vilagarcianos tras las críticas iniciales de algunos sectores, pero que se han ido mitigando poco a poco a medida que se habilitaban aparcamientos disuasorios y se avanzaba en el modelo.
