El número de abandonos de mascotas sigue siendo elevado. Por fortuna, también son muchas las personas que optan por la adopción aliviando así la sobresaturación de protectoras y refugios. Los últimos perritos en encontrar un hogar fueron Tina y Tralalá, que fueron abandonados malheridos tras, posiblemente, sufrir un atropello. Tras una serie de operaciones y la pertinente recuperación en el CAAN de Armenteira, estos dos animales encontraron un hogar donde serán respetados. Estos perros tuvieron un final feliz, pero todavía falta mucha concienciación para evitar sufrimientos innecesarios.
