el comercio global se vio impactado, tanto en subidas de precios como por reducción de volúmenes, por la guerra de Ucrania, aunque menos de lo vaticinado por las predicciones más pesimistas de mediados del pasado año. De los ocho productos, el que más ha aumentado su precio ha sido el maíz, seguido de los combustibles, el trigo y los fertilizantes y el aceite de girasol (ambos un 6,9 %). Las razones de que estos aumentos fueran menores de lo esperado, reduciendo con ello su impacto en el comercio global, varían según el producto, aunque en general se resumen en la búsqueda de países exportadores alternativos a Ucrania o Rusia, o, cuando fue posible, en la sustitución de unos productos por otros de más fácil acceso. Seguramente los consumidores no se crean los datos habida cuenta del boom del aceite de girasol cuando los supermercados subieron el precio de sus remesas y redujeron el acopio de botellas.
