el relevo generacional en negocios tradicionales de carácter singular se ha convertido en todo un desafío para este tipo de establecimientos, que se están viendo cercados por los cambios de tendencia en el consumo y la proliferación de grandes marcas fruto de una globalización que ha transformado las ciudades. Aunque una gran cantidad de estos negocios está cerrando, aún quedan algunos que mantienen con gran esfuerzo sus puertas abiertas en lo que denominan una lucha por mantener la personalidad de las ciudades y preservar la memoria de lo que antes fueron. Es difícil imaginarse el mundo gallego sin la tienda de toda la vida, un auténtico club social.
