LA biblioteca municipal de Ferrol es un dolor de muelas para Ángel Mato, el alcalde. Ha soportado con una buena dosis de estoicismo el bochorno de haberse visto en todas las teles de España por no mantener el horario de tarde. Ahora que parece que ha encontrado la solución, tampoco ha dado con la tecla. Igual es porque la tecla se la han escondido de más. El caso es que va y saca una plaza de auxiliar y le aparecen 119 candidatos. Si se cumplen los principios de concurrencia, equidad y todas esas cosas, Ferrol va a tener al mejor auxiliar de biblioteca de esta parte del universo.
