Cómo viene la juventud. Si es que ya no hay respeto por nada. A Florentino, un tipo influyente donde los haya, que levanta un teléfono y hace crecer o caer imperios le ha troleado –así le llaman los chavales ahora a gastar una broma pesada– un jugador de veintipocos años con todo el planeta mirando. Y no es la primera vez. O el presidente madridista está perdiendo facultades o el descaro juvenil, inconsciencia, le llaman otros, puede con todo. Ni los cien millones netos al año y los trescientos de prima que se va a llevar el francés en el PSG habrían sido rival para Floren en otras épocas. Qué duro es el paso del tiempo. foto: Florentino, ajustando miras | efe
